Viviendo en Paz

A veces en la vida nos enfrentamos a diversos obstáculos, en los cuales Dios nos dice que sigamos caminando, y nosotros vemos un muro gigantesco imposible de atravesar y nos enfocamos tanto en el dolor que DECIDIMOS vivir en ese dolor constante, el cual no nos deja ser felices, ni mucho menos nos deja avanzar hacia la bendición.

Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo. Filipenses 4:7 (TLA)

Dios nos dice que nos dará su paz, y a pesar de que tengamos demasiados problemas tantos que sintamos que nos hundimos el nos dará su paz para los que ya somos de Cristo.

Muchas veces  no accedemos a inscribirse a algún instituto bíblico porque tienen miedo de no saber nada, a mí también me paso, es muy común, pero para eso estamos para aprender juntos alumnos y maestros.

También como ya antes lo mencione los problemas a veces son tantos que no sabemos si podemos con un compromiso más.

Como yo lo percibo, la mayoría de las veces nos es muy complicado tomar decisiones y no sabemos qué es lo que Dios quiere en realidad, debemos aprender a escuchar su voz.

La cuestión es ¿Cómo se que es Dios quien me habla? ¿Cómo escucho lo que Él quiere decirme?

En primer lugar tenemos su palabra, y Dios nos habla a través de ella, en segunda de Timoteo dice que la escritura es inspirada por Dios y es útil para muchísimas cosas, inclusive para instruir a nuestros hijos, no podemos decir que Dios no nos habla cuando tenemos su palabra.

Para que podamos escuchar su voz, es necesario comenzar una relación estrecha con nuestro amado, y no tener que usar estetoscopio para escuchar u corazón si no que estamos tan cerca de Dios que podemos escuchar el latido de su corazón y lo que Él quiere para nuestras vidas, yo no he llegado a escuchar la voz audible de Dios, más bien he experimentado como una voz interna, (Juan 10:27), Dios me sorprende cada día más, cuanto más lo conozco.

A lo que voy con todo lo anterior es que, no nos dejemos vencer con los problemas de día a día, si no que nos enlacemos con Dios, porque nosotros sin Dios no somos nada pero con Él somos más que vencedores, es por eso que si nos tomamos fuerte de su mano ÉL no nos va a soltar y nos va a llevar a sentir esa paz que la gente del mundo no puede entender en medio de una tribulación, debemos aprender a vivir en esa paz a pesar de todos los tropiezos que podamos tener y jamás olvidar que nuestro Dios siempre nos va amar y no hay ningún pecado que nos pueda separar de su amor, el ya llevo nuestros pecados en la cruz, lo más importante es ser contantes en nuestra relación con Dios, claro que el camino a esa relación estrecha no es sencillo pero es aún más complicado si no tenemos a Dios con nosotros.

Quiero animarles a que se atrevan a caminar por la vereda angosta, que aunque incluya mucho trabajo la recompensa es un hogar en el reino de los cielos.

No dejen que los problemas no nos dejen escuchar su voz, a veces no enfocamos en los problemas y en cosas secundarias que quitamos de el centro de nuestras vidas a Dios y ponemos a cosas que no merecen ese lugar.

La comunicación diaria con nuestro Dios nos ayuda a sentir esa paz que sobrepasa todo entendimiento y a no sacar del centro de nuestro corazón a el único digno.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *